Urgencias pediátricas, un servicio como poco especial, ya que en él se trata a los seres humanos más vulnerables e inocentes que existen, los niños.
Al llegar al lugar, lo primero que me explicaron fue la importancia que tiene tomar las constantes vitales a los niños y bebés que llegan, ya que con el peso de estos, les ajustan las dosis de medicación a los pequeños.
También me indicaron las enfermeras de tal servicio que era vital saber por qué acudía cada paciente a las urgencias pediátricas, y saber adelantarnos un poco a las medidas de los médicos pediatras; por ejemplo su un paciente acude a las urgencias por disnea, debemos tomarle la saturación de oxigeno, pues nos dará un dato tan importante como cuán de bien perfundido se encuentra nuestro paciente.
Esta semana, he visto técnicas de enfermería muy comunes, que ya conocía, (analíticas de sangre, análisis de muestras de orina, electrocardiogramas, preparación de medicación, puesta de enemas y un largo etc) pero con la debida adecuación a los niños y bebés, enseñándome por tanto que la técnica debe ajustarse a cada paciente.
En el servicio de urgencias pediátricas tomamos las siguientes medidas para la realización de las técnicas de enfermería:
- Tomamos catéteres de calibre más reducido.
- Tranquilizamos al niño o bebé con las técnicas de relajación que conocemos.
- Pedimos a la familia del paciente que colabore con el equipo sanitario.
- Conocemos los cambios en el material respecto al de adultos.
- Explicamos todos los procedimientos y todos los cuidados de enfermería que vamos a realizar, tanto al paciente (si procede), como a los familiares que lo acompañan.
- Conocemos también las dosis de medicación en niños.
- Facilitamos la estancia de los pequeños en nuestro servicio, así como de sus familiares.
Pero esto no es lo único que he ido aprendiendo a lo largo de esta semana, durante estos días también he visto pasar a multitud de pacientes distintos con diversas patologías: bstrucciones intestinales, bronquiolitis, catarros comunes, ictericia, fiebres, disnea, traumatismos por caídas, intoxicaciones, degluciones de cuerpos extraños, dolores en los miembros, neumonía, pericarditis...
En resumen, un amplio abanico de problemas de salud que me han enseñado a formarme como enfermera y a tratar con los niños.
Pero sobretodo, una cosa que me ha llamado infinitamente la atención es el gran número de madres primerizas que acuden al servicio de urgencias con sus bebés por problemas muy leves. Aquí, en este punto en el que nos encontramos, el papel como enfermera nos hace guiar, orientar, aconsejar y adoctrinar a las madres primerizas para que resuelvan sus inquietudes, a la vez que las ayudamos a calmarse.
En esta misión la figura del pediatra, nos servirá como apoyo y juntos, orientaremos a las madres en sus dudas.
Por último, comentando un caso que me llamó mucho la atención, fue el de una paciente crítica de 10 años, que fue traída a nuestro servicio la noche del viernes por el SUMMA tras sufrir episodios de ataques epilépticos mientras practicaba karate.
Tras su acogida, todo el equipo de sanitarios allí presente se pusó manos a la obra para sacar a la niña adelante y controlar la situación.
Por un lado, las enfermeras, fueron informadas desde el triaje del caso, y inmediatamente se pusieron a precargar la medicación usada en estos casos (Midazolan, Valium) y a revisar el material del cuarto de críticos pediátricos.
Por su parte, los médicos llegaron y pautaron las órdenes de medicación pertinentes y ciertas medidas a tener en cuenta con este tipo de pacientes.
El SUMMA trajo a la paciente, y todos los presentes en la sala, colaboramos con rapidez, seguridad y decisión, para que nuestras actuaciones estabilizaran a la paciente.
La paciente, de unos 10 años, había sufrido crisis epilépticas de repetición y fue traída a urgencias con claros signos de pérdida de consciencia, rigidez muscular y posible deterioro neurológico.
Se le puso Diazepam, Midazolan, y se le aplicó el tubo de Guedel, fue monitorizada y vigilada constantemente, y finalmente, la paciente pasó a un estado de postcrítico.
Y en resumidas cuentas esta ha sido mi semana por pediatría, una semana diferente, llena de ternura, y en la que he aprendido mucho de los más pequeños.
¡Próximo destino TRAUMA!
Seguiremos informando desde el servicio de Urgencias del HUFA.
Un saludo.
