viernes, 29 de noviembre de 2013

Sexta semana: circuito A/ triaje

¡Buenos días de nuevo!

Los días vuelan, y ya me encuentro en mi sexta semana en el Hospital Universitario Fundación de Alcorcón, ahora repitiendo rotación por circuito A y triaje.

El triaje es una parte fundamental en la atención sanitaria a nuestros pacientes, es el "primer contacto real con los sanitarios" que se da en el hospital, y donde la persona encargada de llevar este sector del hospital debe clasificarlos según su patología, su gravedad y en función del tiempo máximo de espera que pueden esperar cada paciente que acude al servicio de urgencias. 
Generalmente, la persona que se encarga de dirigir el triaje es un enfermer@, es quién además recepciona a los pacientes en la sala de triaje, les hace una pequeña entrevista o anamnesis, les toma las constantes, y en función de distintos parámetros los clasifica en los diferentes sectores o zonas del hospital: Circuito A (pacientes con problemas leves y dolores leves o moderados), Circuito B (pacientes que requieren una mayor vigilancia por su patología), Observación (aquellas personas que requieren un cuidado exhaustivo y una vigilancia constante por parte de los sanitarios), Trauma (caídas, TCE, fracturas de huesos, heridas abiertas...), Pediatría (menores de 14 años), Bloque Obstrético (pacientes embarazadas o con problemas derivados de la gestación), Ginecología (patologías ginecológicas), Dermatología (pacientes que acuden a Urgencias por problemas de la piel) y por último, Oftalmología (problemas en los ojos).

En primer lugar, y para explicar un poco mejor el tema, vamos a recopilar información acerca de la recepción de un paciente cuando llega a nuestras urgencias en el HUFA. El paciente llega al servicio de Urgencias, da sus datos en la ventanilla de la entrada principal, y los administrativos lo registran en sus ordenadores, entonces, sacan sus pegatinas y la pulsera de identificación del paciente, a continuación, los pacientes se sientan a esperar en la salita de espera a que el enfermero/a de triaje los llame para entrevistarlos. Una vez que este los llama, un compañero celador los guia hasta la sala de triaje, y prepara su documentación para su próximo destino.
Es en este punto, cuando verdaderamente comienza el triaje, ya que el paciente se presenta, y el enfermer@ le pregunta que le pasa, por qué acude a Urgencias, sus antecedentes personales, si tiene alergias medicamentosas, le toma las constantes y con ayuda del ordenador y del Triaje de Manchester lo clasifica en distintos puntos del hospital.

"El Triaje en sí, es un método de clasificación de pacientes de medicina de urgencia y emergencias, para la selección de pacientes, basándose en su prioridad de atención sanitaria, privilegiando la posibilidad de superviviencia, de acuerdo con las necesidades terapeúticas y los recursos disponibles. Trata por tanto de evitar, que se retrase la atención del paciente que puede empeorar su pronóstico por la demora de su atención." 1

El triaje de un Servicio de Urgencias hospitalario como es nuestro caso, es el proceso de valoración clínica preliminar que ordena los pacientes antes de la valoración diagnóstica y terapéutica completa según su grado de urgencia, de forma que en una situación de saturación del servicio o de disminución de recursos, los pacientes más urgentes son tratados los primeros, y el resto son controlados continuamente y revaluados hasta que los pueda visitar el equipo médico.
En la actualidad quizás el que más se está desarrollando, fundamentalmente en los hospitales es el TRIAJE DE MANCHESTER (Reino Unido (Manchester Emergency Triage System)).
El "Manchester", basado en el sistema del mismo nombre del Reino Unido. A partir de 51 motivos de consulta y a través de unas preguntas dirigidas en un diagrama. Es decir según la respuesta si/no, se produce la clasificación, con 5 niveles de gravedad.
  • Nivel 1 o rojo: precisa de la atención por el médico de forma inmediata.
  • Nivel 2 o naranja: la atención por el médico puede demorarse hasta 10 minutos.
  • Nivel 3 o amarillo: la atención por el médico puede demorarse hasta 60 minutos.
  • Nivel 4 o verde: la atención por el médico puede demorarse hasta 2 horas.
  • Nivel 5 o azul: la atención por el médico puede demorarse hasta 4 horas.




Este método de clasificación y ordenación de pacientes permite al profesional de la salud asegurar una calidad en la atención sanitaria, y reducir los tiempos de espera, algo muy importante en servicios tan saturados como Urgencias.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, esta semana me ha enseñado a priorizar las patologías y problemas de mis pacientes, a aprender que tipo de personas se derivan a cada circuito; y he recordado cuán de importante es la anamnesis o entrevista en los pacientes, ya que a veces nos revela datos, muy útiles para su diagnóstico clínico.
Por otro lado, pienso que también es una gran responsabilidad para el personal de enfermería realizar este trabajo, ya que requiere de una gran agudeza, avidez y visualización de la patología para no errar en su clasificación. Y creo que todo esto se adquiere con la experiencia, que dan los años.
Esta semana, también he ido a circuito A, donde se encuentran aquellas personas que hemos calificado anteriormente como "leves" y que tienen un tiempo medio de espera de 2 horas.
En el circuito A podemos encontrar también múltiples patologías: Gatroenteritis agudas, fiebres, cefaleas, dolores abdominales, cólicos nefríticos, hematurias, neumonías, dolores articulares, dolores torácicos... 
La función de enfermería en esta zona del hospital, se limita a atender las necesidades de los pacientes, realizar electrocardiogramas con fines diagnósticos y terapeúticos, realizar extracciones de sangre, coger vías venosas periféricas, poner medicación y realizar un pequeño seguimiento de los pacientes que tenemos en el circuito.
No podemos olvidar que, la enfermera del circuito A, es también la encargada de realizar el registro y conteo de los estupefacientes, que se situan en la farmacia del circuito de boxes,  y que deben ser contados a diario, ya que son fármacos que precisan un control exhaustivo.
Por ello, esta semana en circuito A y Triaje, he estado un poco a caballo entre, el enfermer@ de Triaje, y la de circuito A, aprendiendo de los dos sitios, y realizando las funciones de los dos.
Ha sido una semana que se me ha pasado muy rápida, ya que creo que ha sido muy enriquecedora para mi aprendizaje, y también muy productiva. Me he divertido mucho, y he ampliado mis conocimientos.
En definitiva, hago un gran balance de mi semana en el Triaje y el Circuito A, y vuelvo a boxes con las pilas cargadas, para seguir dando, lo mejor de mi misma. 
Muchas gracias :)  
Un saludo.


BIBLIOGRAFÍA 1
1)"Sistema Español de Triaje", ISBN 84-87450-86-5
2)"Clasificación de pacientes en los servicios de urgencias y emergencias: Hacia un modelo de triaje estructurado de urgencias y emergencias.",
3)"Triaje de Urgencias Hospitalarias. Grupo de Triaje Manchester", ISBN 84-609-5536-2

viernes, 22 de noviembre de 2013

5ª SEMANA: ¡repetimos boxes!

¡Buenos días!

De nuevo aquí nos encontramos una semana más, ampliando nuestros conocimientos y mejorando día a día en las urgencias del Hospital Fundación de Alcorcón.

Esta semana, he permanecido en boxes, en el llamado circuito B, y esto me ha permitido, conocer con mayor profundidad  cómo se trabaja en esta zona de las urgencias y me ha ayudado también a saber llevar a unos pacientes tan especiales como pueden llegar a ser los de boxes.

A lo largo de estos días he continuado un poco el trabajo de la semana anterior, tomando las constantes de los pacientes, realizando electrocardiogramas, midiendo la diuresis de aquellas personas que así lo precisaban, manejando las distintas mascarillas y usándolas junto a broncodilatadores, realizando gasometrías arteriales (técnica que consiste en la punción de una arteria para obtener una muestra sanguínea del paciente, en la que podremos medir el nivel de Oxígeno, Dióxido de carbono y el pH de la sangre), etc.
Además, durante mi paso por boxes he seguido canalizando multitud de vías venosas periféricas, lo cuál, me ayuda a mejorar mi técnica y a coger más soltura en el desarrollo de esta técnica de enfermería. 
Por otro lado, he puesto en práctica todos mis conocimientos acerca de la sueroterapia, ya que he tenido que administrar diferentes sueros a pacientes con distintas patologías, todo en función de la patología que sufrían y de los fármacos que se les estaban administrando.



Por otro lado, algo que considero muy importante y de lo que no he hablado hasta ahora en el blog, es del programa que utilizamos en el HUFA, el Selene. Un programa sanitario diseñado para informatizar la Historia Clínica del paciente y llevar a cabo un diagnóstico, manejo, tratamiento y mejor cuidado de nuestros pacientes, ya que podemos acceder desde el mismo programa a cualquier dato o episodio de la historia clínica del paciente. 
Como ya he comentado con anterioridad, el Selene, supone la informatización de la historia clínica del paciente, y la mayor implicación en los procesos de enfermería, así como la visible mejora de la atención a la población.
La implantación de programas sanitarios específicos, ha supuesto un gran cambio hacia un sistema de información informático de ámbito hospitalario corporativo, y supone, una mejora de la gestión sociosanitaria.
La historia clínica, es para todos los sanitarios, una herramienta esencial para el desarrollo de nuestro trabajo, pero es especialmente para enfermería el desarrollo de este sistema informático el que nos permite desarrollar y registrar todos los cuidados de enfermería aplicados mediante este programa, basándose en las taxonomías NANDA, NIC y NOC.

Por ello, esta semana me han repetido los compañeros con los que he estado la importancia de realizar los registros de los cuidados que aplica enfermería, ya que de este modo, afirmamos que hemos seguido el tratamiento y las indicaciones médicas que se nos han dado y cubrimos las necesidades del paciente, quedando todo registrado para posibles futuras consultas.
Al principio, el manejo del Selene, me pareció algo complicado, ya que no lo conocía con anterioridad (había trabajado con el Gacela, y el OMI) y me resultaba difícil llevar a cabo algunas acciones. A medida que me fueron enseñando nuevas herramientas y trucos, he ido mejorando mi manejo del programa, e incluso los compañeros con los que estaba día a día me dejaban realizar las gestiones informatizadas de los pacientes.
Así pues, esta semana he registrado todos los cuidados de enfermería realizados, así como las dosis y tomas de medicaciones. y la medida de las constantes. He aprendido también a mover a los pacientes de ubicación y a ubicarlos en las plantas cuando precisan ingreso. 

Me resultó especialmente útil, el hecho de poder consultar las historias clínicas de los pacientes, su anamnesis, juicios clínicos, sus anteriores consultas, tratamientos habituales, hábitos de vida, etc, para proporcionarles a mis pacientes el mejor cuidado posible y las mejores intervenciones por parte de enfermería, ya que nos encontrábamos mucho mejor informados, y teníamos bastante más datos de sus patologías.

Dejando ya atrás el tema del Selene, esta semana en boxes, en el cuarto de críticos, he visto de nuevo pacientes con un estado de salud bastante deteriorado. 
Por ejemplo, el martes pasado nos llegó a urgencias un señor de unos 60 años con un posible Ictus, el señor, refería un mareo con pérdida de consciencia (sincope), desorientación temporoespacial, crisis de ausencias de repetición y amnesias transitorias.
A la vez que los doctores le realizaban la anamnesis, enfermería lo monitorizaba (ECG, TA, Sat O2, Tª) y le canalizaba dos vías venosas periféricas, de las cuáles, se extrajo una analítica para laboratorio.
La activación del código Ictus, me pareció una situación especial, que requería rápidez y avidez en nuestras actuaciones, y una vez que el paciente fue oscultado, entrevistado e intervenido por médicos y enfermeras, se marchó al escaner, para comprobación de diagnóstico, y si así fuera ver si había daño o afectación neuronal.

Este caso, supuso para mí una situación nueva, vivida en el HUFA, y de la cuál he aprendido varias cosas:
1) La importancia de saber entrevistar al paciente (anamnesis, antecedentes personales, recciones alérgicas, hábitos tóxicos...)
2) La rapidez con la que se debe actuar en estas situaciones, para que el problema se resuelva con la menor gravedad posible.

3) La vigilancia constante del paciente y la monitorización de las constantes supone un punto básico en pacientes con ACVA.

Finalmente el paciente fue llevado a escáner, y en ese punto ya le perdimos la pista, pero fue una situación muy favorable para mi aprendizaje.

Por último, quiero comentar un caso que atendí la semana pasada, de una señora de unos 55 años, que acudía al servicio de urgencias con disnea y palpitaciones y en un estado de nerviosismo bastante importante. Yo fuí la encargada de tratar a la señora, y en cuánto tome mi primer contacto con ella, le tomé la tensión arterial, le realicé un electrocardiograma y le tomé la saturación de oxígeno.
La paciente, de por sí muy nerviosa, y con un cuadro de ansiedad bastante importante, solicitaba ayuda constantemente, pero la tensión y la frecuencia cardíaca la tenía dentro de los parámetros normales.
Al realizarle el ECG comprobé, que no era normal ya que salía un poco alterado. En seguida fuí a consultarle a uno de los doctores, y le diagnosticaron a la señora una fibrilación auricular y un ataque de ansiedad. En seguida le puse oxigenoterapia, y le administré el Orphidal sublingual que le pautaron los doctores.
Pero fue algo muy importante para mí, porque fui yo la que me dí cuenta de que su electrocardiograma estaba alterado y fue atendida en el menor tiempo posible, y esto me causó una gran satisfacción personal.

Pues en definitiva, esta ha sido mi segunda semana en boxes, una semana bastante productiva e interesante.
La semana que viene volvemos a Triaje y circuito A, a la espera de nuevas experiencias y nuevos conocimientos.

Un saludo.



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Semana 4: circuito B/Boxes



¡Buenos días!

¡Cómo pasa el tiempo! Ya hace un mes que empezamos nuestras prácticas en Urgencias, y se va notando en nuestro aprendizaje. Nos manejamos mucho mejor, realizamos las técnicas y cuidados de enfermería con mayor acierto y precisión, hemos cogido confianza y soltura, y nos movemos por urgencias como pez en el agua. 
Pero uno nunca deja de aprender, así que esta semana... BOXES.

Los días van pasando y sin apenas darme cuenta ya ando por la zona de boxes, también conocido como Circuito B, el cuál es una zona en la que tratamos con pacientes con patologías más especiales, graves y urgentes que los que hemos visto en semana anteriores, y que por tanto, precisan cuidados especiales.

El triaje, que es donde se clasifica a los pacientes según sus problemas y su gravedad, nos manda al circuito B a pacientes con las siguientes patologías: Hemorragias digestivas altas (r/d sangrado e hipovolemia), crisis hipertensivas (ya que compromete los signos vitales y los órganos diana), traumatismos craneoencefálicos, trombosis venosas profundas, disnea con escasa movilidad, hiperglucemias por encima de 400 mg/dl, insuficiencia cardíaca crónica, hematuria, EPOC sin O2 domiciliario con saturación por debajo de 85%, celulitis de gran extensión con baja movilidad, crisis asmáticas con saturación por debajo de 90%, etc.
Estos problemas de salud, requieren una mayor vigilancia y seguimiento por parte del equipo sanitario, ya que si no se controlan correctamente pueden ser de mal pronóstico o complicarse.
Durante mi estancia en boxes esta semana pasada, he visto y tratado a multitud de personas con enfermedades diagnosticadas que precisaban ingreso en los boxes de urgencias, o al menos es necesario que pasen allí el día para velar su estado de salud, observándolos, y comprobar si hay mejoría o hay que pasar a otro nivel de actuación.

Fue una sorpresa para mí, el hecho de que un gran número de pacientes que se encontraban ingresados por problemas o patologías tales como hematurias importantes que precisaban sondaje vesical y lavado vesical, neumonías extrahospitalarias que cursaban con disnea, y precisaban ser tratadas con un gran número de broncodilatadores, pacientes con deterioro de la función renal, a los cuáles había que sondarles y medir las entradas y salidas de líquidos (balance hídrico), y oncológicos qye son ingresados por problemas secundarios a su enfermedad, pero que necesitan ser tratados.
Además, en mi paso por boxes, he aprendido que patologías, en principio tan simples o sencillas como una gastroenteritis, o una amigdalitis, si evolucionan mal y empeoran el cuadro clínico, pueden requerir multitud de cuidados de enfermería (balance hídrico, reposición de líquidos e iones, dieta absoluta...)

Por otro lado, estos días he ampliado mus conocimientos sobre la farmacología de urgencia, y me han enseñado que tipo de medicación se pone a cada paciente dependiendo de su patología, en cuánto diluirlo, y que precauciones tenemos que mantener con dicha medicación. 
También, es muy importante la pronta realización de los electrocardiogramas, ya que se trata de una prueba vital para el diagnóstico precoz de determinados problemas de salud de moderadamente graves a muy graves, y que requieren atención sanitaria inmediata.

Además, he mejorado mis conocimientos y mi manejo con la sueroterapia, ya que en boxes se usan distintos tipos de suero en función de las patologías de los ingresados, y se combinan entre ellos para dar al paciente el mejor cuidado posible, y lograr una pronta recuperación. 

Otras técnicas muy usadas en esta zona de la urgencia son el sondaje vesical, es una técnica invasiva, que consiste en colocar una sonda que recoge y recolecta la orina desde la vejiga; la gasometría arterial, que consiste en extraer sangre oxigenada de la arteria para comprobar los niveles de O2 y CO2 presentes en sangre, este examen también determina el pH sanguíneo, sondaje nasogástrico, se introduce una goma o sonda por la nariz hasta el estómago para diversos fines (terapeúticos o diagnósticos), las analíticas, extracciones de sangre para análisis en el laboratorio, procedentes de una venopunción.


Por último cabe destacar, la presencia de varios pacientes en estado crítico durante mi paso por boxes, un hombre de unos 60 años infartado hace 3 días y que venía con dolor de repetición pero sin más signos y sintomas aparentes, y una chica de 30 años con un fibrilación auricular, con una taquicardia muy importante de 230, que venía sin aparente sintomatología.
En el caso del señor del infarto, en cuánto llegó al box de críticos, se le monitorizó, se le tomarón las constantes, se le realizó la anamnesis, se le hicieron varios electrocardiogramas, y se la sacaron analíticas con las correspondientes enzimas cardíacas para comprobar el diagnóstico de infarto. 
Tras la correspondiente confirmación de su diagnóstico, se le pauto su tratamiento: analgesia para el dolor, antiagregantes y anticoagulantes para evitar trombos o episodios de repetición, nitroglicerina para disminuir las necesidades de oxígeno de su organismo, y bajar el gasto cardíaco, y oxigenoterapia.


Una vez que el tratamiento fue puesto, fue derivado a cardiología para su valoración, seguimiento, y el establecimiento de un tratamiento de por vida.

Por otro lado, la mujer que acudió con la fibrilación auricular también fue monitorizada, también se le canalizaron vías venosas periféricas, se le sacaron analíticas, y se le tomaron las constantes.
Y seguidamente los doctores le pautaron Adenosín IV, tras intentar bajar la frecuencia cardíaca con las maniobras de Valsalva, y no remitir la taquicardia supraventricular.



Me sorprendió, muy positivamente la rapidez, decisión, seguridad y colaboración del equipo de médicos, doctores, auxiliares, celadores, residentes y estudiantes que estábamos allí presentes, y que colaboramos unos con otros para salvar la vida de nuestros pacientes.
Afortunadamente, ambos pacientes salieron estables del box de críticos, y fueron derivados a sus diferentes plantas, todo el esfuerzo y la dedicación de todos nosotros había tenido su fruto.

Cada día confirmo un poquito más lo bonita que es esta profesión, y lo grande que podemos sentirnos haciendo correctamente nuestro trabajo.

Eso es todo por ahora, la semana que viene repetimos boxes.

Un saludo.

martes, 12 de noviembre de 2013

Circuito de Traumatología. SEMANA 3.

¡Buenos días!
Aquí estamos una semana más, contando mis vivencias hospitalarias en las Urgencias del Hospital Fundación de Alcorcón. Esta semana, he rotado por el servicio de traumatología, y a sido una semana completamente diferente a las demás. La traumatología es la parte de la medicina que se dedica al estudio, tratamiento y curación de las lesiones que afectan al aparato locomotor, pero esta definición se queda un poco corta ya que la traumatología en realidad abarca mucho más campos esta especialidad se extiende mucho más allá del campo de las lesiones traumáticas, abarcando también el estudio de aquellas congénitas o adquiridas, en sus aspectos preventivos, terapéuticos, de rehabilitación y de investigación, y que afectan al aparato locomotor desde el niño hasta la vejez.



Además de la sala donde tanto los médicos como las enfermeras vemos a los pacientes, existen dos salas de ingresados en traumatología, allí es donde permanecen los pacientes que necesitan un cuidado más especial, por su estado de salud, o que esperan mientras se les ingresa en otras plantas del hospital.
En estas salas de cirugía tratábamos con pacientes que sufrían patologías más complicadas que el resto de los que pasaban por la sala de traumatología, por ejemplo: pacientes con Úlceras por presión (UPP), pies diabéticos, fisuras anales, abscesos perianales, claudicaciones intermitentes,  fracturas de cadera, traumatismos craneoencefálicos...



También esta semana he aprendido a hacer curas, dependiendo del tipo de herida, usando los apósitos correctos, y personalizando las curas al tipo de paciente que tengamos en cada momento. Por otro lado, he perfeccionado mi técnica en los vendajes funcionales, he aprendido a poner férulas, y he colaborado con los traumatologos para enyesar a los pacientes que lo precisaran. Traumatología es también, un servicio donde podemos ver heridas, contusiones, laceraciones, quemaduras y fracturas de todo tipo, y esto es un punto muy importante para la enfermera, ya que es la que se encarga de tratarlas, cuidarlas y curarlas. 
Las tracciones es otro punto importante en esta rotación por trauma, ya que muchas fracturas de huesos precisan la aplicación de esta técnica por parte del traumatologo, que ayudado por la enfermera reduce o mejora la fractura ya presente.



Otro caso que me impactó bastante durante la rotación por traumatología fue el caso de un señor de unos 60 años que se encontraba ubicado en la cirugía 1.1 que precisaba atención del equipo sanitario por abscesos genitales tras cirugía. Tras ser visto por el médico y la enfermera, nos dirigimos a la habitación a intentar drenar el absceso, en mi caso yo ayude al médico, instrumentándole y  facilitándole el material, y cuando finalmente terminó de drenar la herida, la curé.
Me llamo bastante la atención ya que era una patología nueva para mí, que nunca había visto en persona y que me pareció muy interesante saber tratar.

Por último, también me agrado mucho ayudar a los cirujanos en las suturas, y me pareció muy productivo en mi formación, ya que no solo aprendes como suturar las diferentes heridas, sino también a instrumentar a los compañeros cirujanos, montarle los campos estériles, y por último a curar las heridas, Es muy importante para hacer las curas saber que tipo de herida tenemos, si es exudativa o no, que objeto o material la ha producido, si es abierta o cerrada, si está limpia o tiene posible infección, etc; para aplicar el mejor cuidado posible a nuestros pacientes.

En definitiva, ha sido una gran experiencia pasar por el circuito de trauma, ya que he visto multitud de patologías con las que no había tratado jamás: TCE con pérdida de consciencia, Lumbociáticas, heridas en manos y pies, policontusionados, politraumatismos, pacientes que vienen de accidentes de tráfico... 
Y he aprendido a actuar en cada una de estas situaciones, aplicando mis conocimientos como futura enfermera y colaborando con el resto del personal.
Mi próximo destino será Boxes, muchas ganas, y fuerzas renovadas.