miércoles, 20 de noviembre de 2013

Semana 4: circuito B/Boxes



¡Buenos días!

¡Cómo pasa el tiempo! Ya hace un mes que empezamos nuestras prácticas en Urgencias, y se va notando en nuestro aprendizaje. Nos manejamos mucho mejor, realizamos las técnicas y cuidados de enfermería con mayor acierto y precisión, hemos cogido confianza y soltura, y nos movemos por urgencias como pez en el agua. 
Pero uno nunca deja de aprender, así que esta semana... BOXES.

Los días van pasando y sin apenas darme cuenta ya ando por la zona de boxes, también conocido como Circuito B, el cuál es una zona en la que tratamos con pacientes con patologías más especiales, graves y urgentes que los que hemos visto en semana anteriores, y que por tanto, precisan cuidados especiales.

El triaje, que es donde se clasifica a los pacientes según sus problemas y su gravedad, nos manda al circuito B a pacientes con las siguientes patologías: Hemorragias digestivas altas (r/d sangrado e hipovolemia), crisis hipertensivas (ya que compromete los signos vitales y los órganos diana), traumatismos craneoencefálicos, trombosis venosas profundas, disnea con escasa movilidad, hiperglucemias por encima de 400 mg/dl, insuficiencia cardíaca crónica, hematuria, EPOC sin O2 domiciliario con saturación por debajo de 85%, celulitis de gran extensión con baja movilidad, crisis asmáticas con saturación por debajo de 90%, etc.
Estos problemas de salud, requieren una mayor vigilancia y seguimiento por parte del equipo sanitario, ya que si no se controlan correctamente pueden ser de mal pronóstico o complicarse.
Durante mi estancia en boxes esta semana pasada, he visto y tratado a multitud de personas con enfermedades diagnosticadas que precisaban ingreso en los boxes de urgencias, o al menos es necesario que pasen allí el día para velar su estado de salud, observándolos, y comprobar si hay mejoría o hay que pasar a otro nivel de actuación.

Fue una sorpresa para mí, el hecho de que un gran número de pacientes que se encontraban ingresados por problemas o patologías tales como hematurias importantes que precisaban sondaje vesical y lavado vesical, neumonías extrahospitalarias que cursaban con disnea, y precisaban ser tratadas con un gran número de broncodilatadores, pacientes con deterioro de la función renal, a los cuáles había que sondarles y medir las entradas y salidas de líquidos (balance hídrico), y oncológicos qye son ingresados por problemas secundarios a su enfermedad, pero que necesitan ser tratados.
Además, en mi paso por boxes, he aprendido que patologías, en principio tan simples o sencillas como una gastroenteritis, o una amigdalitis, si evolucionan mal y empeoran el cuadro clínico, pueden requerir multitud de cuidados de enfermería (balance hídrico, reposición de líquidos e iones, dieta absoluta...)

Por otro lado, estos días he ampliado mus conocimientos sobre la farmacología de urgencia, y me han enseñado que tipo de medicación se pone a cada paciente dependiendo de su patología, en cuánto diluirlo, y que precauciones tenemos que mantener con dicha medicación. 
También, es muy importante la pronta realización de los electrocardiogramas, ya que se trata de una prueba vital para el diagnóstico precoz de determinados problemas de salud de moderadamente graves a muy graves, y que requieren atención sanitaria inmediata.

Además, he mejorado mis conocimientos y mi manejo con la sueroterapia, ya que en boxes se usan distintos tipos de suero en función de las patologías de los ingresados, y se combinan entre ellos para dar al paciente el mejor cuidado posible, y lograr una pronta recuperación. 

Otras técnicas muy usadas en esta zona de la urgencia son el sondaje vesical, es una técnica invasiva, que consiste en colocar una sonda que recoge y recolecta la orina desde la vejiga; la gasometría arterial, que consiste en extraer sangre oxigenada de la arteria para comprobar los niveles de O2 y CO2 presentes en sangre, este examen también determina el pH sanguíneo, sondaje nasogástrico, se introduce una goma o sonda por la nariz hasta el estómago para diversos fines (terapeúticos o diagnósticos), las analíticas, extracciones de sangre para análisis en el laboratorio, procedentes de una venopunción.


Por último cabe destacar, la presencia de varios pacientes en estado crítico durante mi paso por boxes, un hombre de unos 60 años infartado hace 3 días y que venía con dolor de repetición pero sin más signos y sintomas aparentes, y una chica de 30 años con un fibrilación auricular, con una taquicardia muy importante de 230, que venía sin aparente sintomatología.
En el caso del señor del infarto, en cuánto llegó al box de críticos, se le monitorizó, se le tomarón las constantes, se le realizó la anamnesis, se le hicieron varios electrocardiogramas, y se la sacaron analíticas con las correspondientes enzimas cardíacas para comprobar el diagnóstico de infarto. 
Tras la correspondiente confirmación de su diagnóstico, se le pauto su tratamiento: analgesia para el dolor, antiagregantes y anticoagulantes para evitar trombos o episodios de repetición, nitroglicerina para disminuir las necesidades de oxígeno de su organismo, y bajar el gasto cardíaco, y oxigenoterapia.


Una vez que el tratamiento fue puesto, fue derivado a cardiología para su valoración, seguimiento, y el establecimiento de un tratamiento de por vida.

Por otro lado, la mujer que acudió con la fibrilación auricular también fue monitorizada, también se le canalizaron vías venosas periféricas, se le sacaron analíticas, y se le tomaron las constantes.
Y seguidamente los doctores le pautaron Adenosín IV, tras intentar bajar la frecuencia cardíaca con las maniobras de Valsalva, y no remitir la taquicardia supraventricular.



Me sorprendió, muy positivamente la rapidez, decisión, seguridad y colaboración del equipo de médicos, doctores, auxiliares, celadores, residentes y estudiantes que estábamos allí presentes, y que colaboramos unos con otros para salvar la vida de nuestros pacientes.
Afortunadamente, ambos pacientes salieron estables del box de críticos, y fueron derivados a sus diferentes plantas, todo el esfuerzo y la dedicación de todos nosotros había tenido su fruto.

Cada día confirmo un poquito más lo bonita que es esta profesión, y lo grande que podemos sentirnos haciendo correctamente nuestro trabajo.

Eso es todo por ahora, la semana que viene repetimos boxes.

Un saludo.

1 comentario:

  1. Hola Mº Dolores:

    Muy interesantes tus comentarios de tu paso por Boxes. En urgencias, aunque la estancia de los pacientes suele ser breve y no permite hacer un seguimiento a largo plazo, si nos permite por otro lado, ver multitud de patologías y aplicación de distintas técnicas. Esto hace también que la enfermera de Urgencias, tenga que ser una enfermera avezada en distintas técnicas, con una gran capacidad de trabajo en equipo y con una gran capacidad de priorización de actividades. Muy buenos tus comentarios sobre el paciente con infarto y la paciente con fibrilación auricular, me gustaría ver si puedes comentarme algo más en profundidad las arritmias cardiacas, ¿en que consisten? ¿Cómo se clasifican? ¿Cómo se diagnostican? ¿Cómo se tratan? ¿Cómo debe comportarse la enfermera ante ellas?... Cuando puedas claro...

    (Te recomiendo que eches un vistazo al libro "Electrocardiografía práctica. Lesión, trazado e interpretación" del Dr. Dale Dubin)

    Un saludo.

    J. Carlos

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